09 mayo 2007

Fabula


Ramazzotti cuenta en "Fábula" la historia de un hombre que prefería ser árbol.

Hoy me encontré con la realidad de lo que a ese hombre ubiera ocurrido de haber cumplido tan agónica utopía. Si usted puede ver lo mismo que yo, entonces ya nos hemos entendido.

5 comentarios:

Falma Telemna dijo...

quizas no sea tan agónica esa utopía, me viene a la memoria esa historia de la mitología griega en la que una chica (de la que no recuerdo el nombre) pide a los dioses convertirse en árbol con tal de escapar a un hombre que quiere aprovecharse de ella y otras historias que no logro definir completamente en mi cabeza.

Creo que ser árbol puede ser bueno, aunque acabes así, mientas sepas que has cumplido con aquello que debías cumplir, al menos es más fácil.

Por cierto al final de el que la hace la canta, viene una historia de una mujer que se enamora de un árbol, y hace poco yo escribí un cuento que se llama Johan el árbol, si quieres luego te lo paso.

En fin quizá por la situación anímica en la que me encuentro hoy creo que ser árbol no sería tan malo, aunque acabaras así, cuantos hombres no hay que terminan igual, pero además con el complejo de haber terminado así.

Ali Dheren dijo...

Ser en silencio el curso de la savia, el guardián de la vida hasta la misma muerte... Ser vigía de los años y crecer en sombra. Ser la utopía de uno que quiere ser más alto, más extenso, más simple.

Renunciar a ser único.

No escuché cómo cayó el árbol en medio del bosque, ni vi su palidez, ni fui testigo de la casi artrítica poligonía de sus ramas. Nunca supe de él y sin embargo lloré su muerte como la mía propia.

Algo suyo era mío también.

Algo en sus raíces se había hundido en mi propia tierra.

Algo que fue hombre, que fue sueño, que fue vida.

Sólo una sangre densa, que llora cuando se corta, un mirar al cielo y estirarse sin alcanzarlo. Un bañarse con la lluvia y perlarse de sudor frío por las mañanas.

Un sabor, un ciclo, la impotencia, el peligro. Acaso la complicidad en albergar al niño en su escondite y al ave al hacer su nido.

Algo en ese ser que nadie sabe que es, soy yo.

Lauro dijo...

Mi blog sigue esperando para ver hasta cuando lo va a revisar, mientras tanto, seguier en huelga, por cierto, nucna me dio mi calificación....

Alucard dijo...

Ser árbol favorecía al pensador, pues en esa forma pensaría plácidamente sin distracciones y sin ser molestado, sin embargo habría que tener cuidado con nuestros amigos los perros y con algunos sujetos víctimas del alcohol.
Saludos

Alucard dijo...

Por cierto Juan Carlos, espero tu visita en mi blog.
El Padrino