Amada mía:
cómo explicar con palabras
la historia detrás de estas vidas.
¿Es el destino?
o qué imperiosa tempestad
nos impide compartir el camino.
Ni el tiempo ni la distancia
han borrado tu huella de este corazón
que aún clama:
porque no puede entender tu ausencia,
porque no puede saciar sus ganas…
Hemos vivido efímeras quimeras,
instantes mágicos,
momentos únicos…
y hemos consolado el corazón
mintiendo:
“por todo lo que no pudo ser”,
por aquello que podría haber sido,
por todo lo que podríamos tener
si así lo hubiésemos querido…
Jamás entenderé nuestra anacronía sincrónica:
yo vacilaba cuando tú persuadías
yo palpitaba cuando tú resistías.
Hemos buscado el Amor
porque anhelamos sus alegrías,
pero ahí donde debía haber pasión
sólo hemos encontrado simpatías.
Conocemos muy bien nuestras almas,
porque nos hemos mirado a los ojos,
donde hemos encontrado la calma,
porque sabemos que hay algo especial en nosotros.
No sé qué sucederá,
el futuro aún nos espera,
pero ya sea felicidad,
tristeza,
o melancolía,
debo reconocer con certeza que,
aunque en la tierra no estemos juntos,
¡para mí serás por siempre!
porque tú eres el Amor de mi Vida.
25 julio 2008
02 julio 2008
En tiempo de tormentas
Si en la lid el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia insatisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
date una tregua, pero no claudiques.
- Alfonso IV
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia insatisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
date una tregua, pero no claudiques.
- Alfonso IV
25 junio 2008
10 (posibles) razones para la tristeza del pensamiento

Así se llama un libro del filósofo y crítico literario de origen vienés George Steiner publicado en 2005. A continuación presento un resumen de estas 10 razones:
1. El pensamiento es ilimitado.
2. El pensamiento no está bajo control.
3. El pensar nos hace presentes a nosotros mismos.
4. No puede haber verificación definitiva de la verdad o el error.
5. Despilfarramos el pensamiento porque poco o nada de lo que pensamos nos queda.
6. El pensamiento sólo es inmediato para sí mismo, no puede hacer que algo suceda directamente de él.
7. La impotencia del pensamiento para ir más allá de sí mismo.
8. No contamos con ninguna manera segura de comprender los pensamiento ajenos.
9. Los pensamientos son diseminados, sólo una mínima facción sobrevive y da fruto.
10. La gramática limita culturalmente al pensamiento.
Pensamos por un momento... este "filósofo" propone que el pensamiento es triste por estas causas. Considero que hay razón en lo que dice, pero de ninguna manera entiendo por qué le parece triste, y menos que eche en cara al lenguaje la culpa de tanta tristeza (cuando es la única herramienta con la que podemos hacer realidad los puntos arriba expuestos).
Ahora piensen qué sucedería si:
1. El pensamiento fuera limitado.
2. Estuviera siempre bajo control.
3. Nos olvidáramos de nosotros mismos... etcétera.
Es una locura, y lo que más me preocupa es que este "filosofo cultural y crítico literario" sea uno de los personajes más influyentes de nuestro tiempo.
20 mayo 2008
¿El ratón de los dientes?
07 mayo 2008
¿Cuestión de enfoque?
Dice un poema de Pablo Neruda: "... sin duda todo está muy bien, y todo está muy mal...", todo es cuestión de enfoque.
Hay días en los que me levanto pensando que todo marcha sobre ruedas...
- Hay salud
- Tengo trabajo
- Nunca he estado en mejor situación económica
- Llevo un año y medio con la chica de mis sueños
- Estoy por terminar LA tesis
- Planeo hacer un viaje al otro lado del mundo
Al mismo tiempo, amanezco un día y veo sólo el lado negativo de las cosas:
- La rodilla no acaba de estar bien, no he podido recuperar toda la masa muscular
- Estoy hasta la madre de que mis jefes no sepan lo que quieren y no se valore mi trabajo en la empresa
- No me alcanza para lo que quiero
- Mi novia es una workoholic y lo que más le importa es el dinero y el trabajo
- Me voy a titular con dos tesis y un esfuerzo que bien merecen el doctorado
- No quiero hacer este viaje solo, pero necesito hacerlo (espero que mi prima me tome de verdad la palabra).
Sin duda todo está muy bien, y todo está muy mal.
Hay días en los que me levanto pensando que todo marcha sobre ruedas...
- Hay salud
- Tengo trabajo
- Nunca he estado en mejor situación económica
- Llevo un año y medio con la chica de mis sueños
- Estoy por terminar LA tesis
- Planeo hacer un viaje al otro lado del mundo
Al mismo tiempo, amanezco un día y veo sólo el lado negativo de las cosas:
- La rodilla no acaba de estar bien, no he podido recuperar toda la masa muscular
- Estoy hasta la madre de que mis jefes no sepan lo que quieren y no se valore mi trabajo en la empresa
- No me alcanza para lo que quiero
- Mi novia es una workoholic y lo que más le importa es el dinero y el trabajo
- Me voy a titular con dos tesis y un esfuerzo que bien merecen el doctorado
- No quiero hacer este viaje solo, pero necesito hacerlo (espero que mi prima me tome de verdad la palabra).
Sin duda todo está muy bien, y todo está muy mal.
01 mayo 2008
Fuensanta
El otro día en clase un alumno me hizo recordar este bello poema de Ramón López Velarde, espero lo disfruten tanto como yo.
Fuensanta:
dame todas las lágrimas del mar,
mis ojos están secos y yo sufro
unas inmensas ganas de llorar.
Yo no sé si estoy triste por el alma
de mis fieles difuntos
porque nuestros mustios corazones
nunca estarán juntos.
Hazme llorar, hermana,
y la piedad cristiana
de tu manto inconsútil
enjúgueme los llantos con que llore
el tiempo amargo de mi vida inútil.
Fuensanta:
¿tú conoces el mar?
Dicen que es menos grande y menos hondo
que el pesar.
Yo no sé ni por qué quiero llorar:
será tal vez por el pesar que escondo
tal vez por mi infinita sed de amar.
Hermana:
dame todas las lágrimas del mar...
Fuensanta:
dame todas las lágrimas del mar,
mis ojos están secos y yo sufro
unas inmensas ganas de llorar.
Yo no sé si estoy triste por el alma
de mis fieles difuntos
porque nuestros mustios corazones
nunca estarán juntos.
Hazme llorar, hermana,
y la piedad cristiana
de tu manto inconsútil
enjúgueme los llantos con que llore
el tiempo amargo de mi vida inútil.
Fuensanta:
¿tú conoces el mar?
Dicen que es menos grande y menos hondo
que el pesar.
Yo no sé ni por qué quiero llorar:
será tal vez por el pesar que escondo
tal vez por mi infinita sed de amar.
Hermana:
dame todas las lágrimas del mar...
14 abril 2008
Noches púrpuras

Sin dejarnos impresionar por nombres de artistas o títulos extraños, este filme de Wong Kar Wai trata sobre cómo enfrentar la soledad que deja una ruptura emocional.
A partir del primer "desliz" amoroso (puesto que no se le puede llamar fracaso nunca) el ser humano descubre una cueva en su interior que no conocía antes; entra en ella y se cobija... Las relaciones interpersonales a lo largo de nuestra vida van dejando dudas: ¿es posible enamorarse de dos personas al mismo tiempo? ¿puede alguien amar a más de una persona? ¿cómo se puede olvidar a alguien con quien se ha compartido algo tan íntimo? Estas preguntas y muchas otras más se van respondiendo conforme la vida pasa y la experiencia nos vuelve sabios, pero... siempre hay peros cuando el involucrado es uno mismo.
Agradezco a mi prima Clara por recomendarme la película (y a su mamá por llevarla a fuerza). En mi particular caso creo que, aunque según yo ya cerré ciclos, todavía debo cerrar la puerta detrás de mí en algunos casos... es feo tener que apagar la vela encendida, pero es necesario para que la siguiente relación sea exitosa.
Sencillamente véanla y reflexiónenla... seguramente tendrá más que decirles de lo que yo pueda decir.
Libro de cabecera
28 febrero 2008
Eclipse de luna
27 febrero 2008
Eclipse
18 febrero 2008
Mientes (poema)
Dices que soy atrevido
por el vuelo que doy a mis letras,
pero arriban a puerto seguro
arriesgando cumplir con su meta.
¿Qué sería de la poesía
sin su aliento impulsivo?
Por eso te digo;
no son estas palabras,
sus versos,
mis ganas…
Atrevido es mirarte despacio,
desnudar completita tu alma,
y saborear el placer convencido
de que te ruborizo con cada palabra.
por el vuelo que doy a mis letras,
pero arriban a puerto seguro
arriesgando cumplir con su meta.
¿Qué sería de la poesía
sin su aliento impulsivo?
Por eso te digo;
no son estas palabras,
sus versos,
mis ganas…
Atrevido es mirarte despacio,
desnudar completita tu alma,
y saborear el placer convencido
de que te ruborizo con cada palabra.
08 febrero 2008
Corazón a l a d o
06 febrero 2008
Excelente día
29 enero 2008
Katia (cuento)
Soy aficionado a la literatura rusa, ¡que digo aficionado!, fanático sería más preciso; aunque si de precisión se trata… soy fanático de las traducciones al español de las traducciones francesas de la literatura rusa. Así es, porque entre los libros antiguos de mi abuelo, donde descubrí mi amor por estas maravillosas historias, no hallé ninguna traducción directa, pero ya no fue necesario comprar las traducciones modernas porque cuando murió mi abuelo me quedé con todos… bueno, casi todos sus libros.
Cuando camino por las calles de esta ciudad y encuentro a esas personas que compran bibliotecas enteras por módicos precios para revender sus libros, por separado, a precios moderados, no puedo resistir la tentación de recorrerlos todos con la mirada y, si encuentro algún librillo de hojas amarillentas de esos que huelen a melancólicas historias, regateo, dramatizo y exagero para conseguir el mejor precio; sobre todo si es alguna novela o antología de cuentos rusos, de esas que la URSS mandó imprimir por millares en traducciones al español de las traducciones francesas, porque parece que nadie en México sabía ruso en la década de los sesenta. Si no tengo ese cuento, en mi nada despreciable biblioteca de autores rusos, ¡lo compro!: Pushkin, Gogol, Andreiev, Korolenko, Turgueniev, Lermontov, Chejov y Dostoyewsky… sobre todo Dostoyewsky ¡que gran artista!... pero ya me estoy desviando de mi relato… resulta que soy fanático de las traducciones al español de las traducciones francesas de la literatura rusa.
Se supone que la literatura rusa está considerada como realismo trágico, obra psicológica, drama humano… pero después de leer y releer a estos autores a mí me parecen bastante fantasiosos y disparatados ¿cuánto amor insatisfecho? ¿cuánto idealismo suicida? ¿cuántas Natashas, Alexandras, Polinas, Tatianas y Katerinas enamoradas ciegamente de príncipes, generales, funcionarios, colegiales o intelectuales desdichados? esas cosas no pasan… no pasan. Siempre cuentan que las mujeres tiene un “no se que” que las hace irresistibles, y por ello los hombres caemos sin sospecharlo en sus maliciosas redes, pero ¿qué pueden tener estas mujeres? ¿un cuerpo escultural?, ¿unos senos prominentes?, ¿cabello oscuro, largo y enmarañado?, ¿ojos vivaces llenos de ese “no se que” que siempre tienen?, ¿astucia y buen gusto por el arte?... no lo se, normalmente las damas de la aristocracia son engreídas y caprichosas además de estúpidas, y quien no iba a quedarse así después de recibir la noticia de que serían obligadas a desposarse con un vejete de 50 o más años arruinado además de mujeriego y bebedor, pobrecitas, hay que entenderlas… pero ya me estoy saliendo del tema otra vez, no es que no importen todos estos detalles de libertades coartadas, arrebatos pasionales y robos místicos. Seguramente han leído suficientes traducciones al español de traducciones… bueno, probablemente ya saben de qué estoy hablando.
Lo interesante del asunto es que siempre he pensado que el drama y la tragedia rusa sólo existen en su literatura, ¡porque escriben cada cosa! que la realidad misma no lo permitiría… pero el otro día, el otro día me ocurrió algo de lo más extraordinario.
Estaba en un centro comercial, feliz porque acababa de comprar un libro que deseaba comprar desde hace tiempo; se trata de “El retorno de la sombra” de Tolkien ¿conocen a este autor? siempre he querido leer una novela de realismo fantástico con un toque de drama psicológico ruso, sería la mezcla perfecta, de hecho estoy tratando de hacer una en este momento… pero esa es otra historia; precisamente estaba pensando en esa novela cuando acababa de comprar el libro, me escurrí hasta el área de comida rápida y me senté en la mesa mientras recorría con la mirada el menú: hamburguesas, sushi, pizza, vegetales chinos, tacos… ¡tacos no sueña mal!, y con agua de horchata tendría un buen complemento. Una vez hube comido mis tacos usé la última servilleta para sonarme la nariz, nunca me ha hecho bien el picante… fue en ese momento cuando el milagro ocurrió.
Justo a la mesa de enfrente arribó una familia: papá, mamá, hermana mayor (bastante bonita por cierto), hermana menor (que definitivamente sacó la peor parte) y… bueno, quizá fuera una prima, aunque era muy diferente del resto e infinitamente más hermosa: su cabello castaño claro, largo y ondulado, su tez pálida y sin maquillaje, sus labios delgados contrastados con su boca grande, su sonrisa perfecta por la dentadura alineada y un culo que sólo sus delgadas uñas carmesí podían delinear. Me produjo un escalofrío profundo, intenso, de la cabeza a los pies y a la cabeza de nuevo, me produjo una de esas sensaciones que no sabes cómo explicar y que sólo ocurren tres, quizá cuatro veces en la vida. Fue un robo místico, definitivamente un robo místico, no podía dejar de mirarla; sólo verla me producía una extraña felicidad… Creo que nunca podré olvidar su gorra negra, sus jeans azul oscuro, su morral rosa chiapaneco ni las botas cafés que le llegaban casi hasta las rodillas, he podido guardar en la memoria hasta el último detalle: sus ojos claros, el color de cada una de las tres pulseras de su muñeca izquierda… todo, absolutamente todo… Yo la miraba embobado, atento a cada detalle, noté que era muy expresiva y se ayudaba con ademanes marcados y exclamaciones teatrales, no lograba escuchar lo que decía pero su voz tenia mucha energía, como la de una chiquilla malcriada que confiesa a sus padres la travesura del día… y yo la miraba, y me daba cuenta que ella sabía que la observaba, y eso la hacía más radiante porque se sonreía coqueta y me volvía el escalofrío que helaba y calentaba simultáneamente…
Estaba a punto de tragarme mis palabras sobre las Natashas, Polinas y Tatianas de mis amadas obras rusas, y luego… luego comenzaron las coincidencias… se levantó a buscar algo para comer, yo sólo podía inventarle una historia, pensaba en su vida y trataba de adivinarla ¿qué estudiaría? ¿cuántos años tendría? ¿qué le gustaba?, pero ninguna me intrigaba tanto como saber su nombre. Entonces tomé una decisión, me acercaría cuando volviera y le preguntaría su nombre, con suerte obtendría su teléfono… bueno, algún número, y quizá tendríamos las mismas aficiones o los mismos gustos… pero sólo había una forma de averiguarlo.
Volvió minutos más tarde con una charola y me llevé tremenda sorpresa, comería unos tacos con agua de horchata, mi respiración casi se detiene, pero cuando tomó una servilleta para sonarse la nariz por la enchilada estaba al borde de un ataque… ¿coincidencia?, ¡imposible!, ¡TODO PASA POR ALGÚN MOTIVO!, no podía esperar más, me puse en pie, y luego ocurrió lo que siempre pasa con mis héroes rusos. Un tipo fornido y con cara de actor de telenovelas se sentó frente a ella ocultándola parcialmente de mi vista; me senté, pero mi voluntad de “voager” era ya incontenible, si él se movía de la silla yo cambiaba mi posición sólo para verla, y comprendí que si no me levantaba en ese momento perdería la oportunidad de averiguar su nombre, pero no podía dejar de mirarla, era tan, pero tan hermosa… y entonces ocurrió lo que ocurre en algunas traducciones al español de las traducciones francesas de la literatura rusa… Ella se levantó y comenzó a alejarse, no logré moverme del asiento, sólo podía seguirla con la mirada, y sólo me quedé con el desgarrador consuelo de inventarle un nombre.
Cuando camino por las calles de esta ciudad y encuentro a esas personas que compran bibliotecas enteras por módicos precios para revender sus libros, por separado, a precios moderados, no puedo resistir la tentación de recorrerlos todos con la mirada y, si encuentro algún librillo de hojas amarillentas de esos que huelen a melancólicas historias, regateo, dramatizo y exagero para conseguir el mejor precio; sobre todo si es alguna novela o antología de cuentos rusos, de esas que la URSS mandó imprimir por millares en traducciones al español de las traducciones francesas, porque parece que nadie en México sabía ruso en la década de los sesenta. Si no tengo ese cuento, en mi nada despreciable biblioteca de autores rusos, ¡lo compro!: Pushkin, Gogol, Andreiev, Korolenko, Turgueniev, Lermontov, Chejov y Dostoyewsky… sobre todo Dostoyewsky ¡que gran artista!... pero ya me estoy desviando de mi relato… resulta que soy fanático de las traducciones al español de las traducciones francesas de la literatura rusa.
Se supone que la literatura rusa está considerada como realismo trágico, obra psicológica, drama humano… pero después de leer y releer a estos autores a mí me parecen bastante fantasiosos y disparatados ¿cuánto amor insatisfecho? ¿cuánto idealismo suicida? ¿cuántas Natashas, Alexandras, Polinas, Tatianas y Katerinas enamoradas ciegamente de príncipes, generales, funcionarios, colegiales o intelectuales desdichados? esas cosas no pasan… no pasan. Siempre cuentan que las mujeres tiene un “no se que” que las hace irresistibles, y por ello los hombres caemos sin sospecharlo en sus maliciosas redes, pero ¿qué pueden tener estas mujeres? ¿un cuerpo escultural?, ¿unos senos prominentes?, ¿cabello oscuro, largo y enmarañado?, ¿ojos vivaces llenos de ese “no se que” que siempre tienen?, ¿astucia y buen gusto por el arte?... no lo se, normalmente las damas de la aristocracia son engreídas y caprichosas además de estúpidas, y quien no iba a quedarse así después de recibir la noticia de que serían obligadas a desposarse con un vejete de 50 o más años arruinado además de mujeriego y bebedor, pobrecitas, hay que entenderlas… pero ya me estoy saliendo del tema otra vez, no es que no importen todos estos detalles de libertades coartadas, arrebatos pasionales y robos místicos. Seguramente han leído suficientes traducciones al español de traducciones… bueno, probablemente ya saben de qué estoy hablando.
Lo interesante del asunto es que siempre he pensado que el drama y la tragedia rusa sólo existen en su literatura, ¡porque escriben cada cosa! que la realidad misma no lo permitiría… pero el otro día, el otro día me ocurrió algo de lo más extraordinario.
Estaba en un centro comercial, feliz porque acababa de comprar un libro que deseaba comprar desde hace tiempo; se trata de “El retorno de la sombra” de Tolkien ¿conocen a este autor? siempre he querido leer una novela de realismo fantástico con un toque de drama psicológico ruso, sería la mezcla perfecta, de hecho estoy tratando de hacer una en este momento… pero esa es otra historia; precisamente estaba pensando en esa novela cuando acababa de comprar el libro, me escurrí hasta el área de comida rápida y me senté en la mesa mientras recorría con la mirada el menú: hamburguesas, sushi, pizza, vegetales chinos, tacos… ¡tacos no sueña mal!, y con agua de horchata tendría un buen complemento. Una vez hube comido mis tacos usé la última servilleta para sonarme la nariz, nunca me ha hecho bien el picante… fue en ese momento cuando el milagro ocurrió.
Justo a la mesa de enfrente arribó una familia: papá, mamá, hermana mayor (bastante bonita por cierto), hermana menor (que definitivamente sacó la peor parte) y… bueno, quizá fuera una prima, aunque era muy diferente del resto e infinitamente más hermosa: su cabello castaño claro, largo y ondulado, su tez pálida y sin maquillaje, sus labios delgados contrastados con su boca grande, su sonrisa perfecta por la dentadura alineada y un culo que sólo sus delgadas uñas carmesí podían delinear. Me produjo un escalofrío profundo, intenso, de la cabeza a los pies y a la cabeza de nuevo, me produjo una de esas sensaciones que no sabes cómo explicar y que sólo ocurren tres, quizá cuatro veces en la vida. Fue un robo místico, definitivamente un robo místico, no podía dejar de mirarla; sólo verla me producía una extraña felicidad… Creo que nunca podré olvidar su gorra negra, sus jeans azul oscuro, su morral rosa chiapaneco ni las botas cafés que le llegaban casi hasta las rodillas, he podido guardar en la memoria hasta el último detalle: sus ojos claros, el color de cada una de las tres pulseras de su muñeca izquierda… todo, absolutamente todo… Yo la miraba embobado, atento a cada detalle, noté que era muy expresiva y se ayudaba con ademanes marcados y exclamaciones teatrales, no lograba escuchar lo que decía pero su voz tenia mucha energía, como la de una chiquilla malcriada que confiesa a sus padres la travesura del día… y yo la miraba, y me daba cuenta que ella sabía que la observaba, y eso la hacía más radiante porque se sonreía coqueta y me volvía el escalofrío que helaba y calentaba simultáneamente…
Estaba a punto de tragarme mis palabras sobre las Natashas, Polinas y Tatianas de mis amadas obras rusas, y luego… luego comenzaron las coincidencias… se levantó a buscar algo para comer, yo sólo podía inventarle una historia, pensaba en su vida y trataba de adivinarla ¿qué estudiaría? ¿cuántos años tendría? ¿qué le gustaba?, pero ninguna me intrigaba tanto como saber su nombre. Entonces tomé una decisión, me acercaría cuando volviera y le preguntaría su nombre, con suerte obtendría su teléfono… bueno, algún número, y quizá tendríamos las mismas aficiones o los mismos gustos… pero sólo había una forma de averiguarlo.
Volvió minutos más tarde con una charola y me llevé tremenda sorpresa, comería unos tacos con agua de horchata, mi respiración casi se detiene, pero cuando tomó una servilleta para sonarse la nariz por la enchilada estaba al borde de un ataque… ¿coincidencia?, ¡imposible!, ¡TODO PASA POR ALGÚN MOTIVO!, no podía esperar más, me puse en pie, y luego ocurrió lo que siempre pasa con mis héroes rusos. Un tipo fornido y con cara de actor de telenovelas se sentó frente a ella ocultándola parcialmente de mi vista; me senté, pero mi voluntad de “voager” era ya incontenible, si él se movía de la silla yo cambiaba mi posición sólo para verla, y comprendí que si no me levantaba en ese momento perdería la oportunidad de averiguar su nombre, pero no podía dejar de mirarla, era tan, pero tan hermosa… y entonces ocurrió lo que ocurre en algunas traducciones al español de las traducciones francesas de la literatura rusa… Ella se levantó y comenzó a alejarse, no logré moverme del asiento, sólo podía seguirla con la mirada, y sólo me quedé con el desgarrador consuelo de inventarle un nombre.
13 diciembre 2007
Origen del zapato de tacón


Me llevé una gran sorpresa cuando descubrí que la bota de tacón es uno de los elementos del estilo "cavalier" (siglo XVII) que permitía a los varones elevar su estatura, pero resulta más sorprendente observar que Luis XIV (el rey sol) de Francia fue quien popularizó, no la bota, sino el zapato de tácón. ¿Dónde perdió la masculinidad esta prenda?
29 octubre 2007
Dato curioso ¿sera cierto?
Seutonio, autor de "La vida de los doce Césares" comenta en el apartado XXV de la biografía de Claudio:
"... Creó también, con sueldo, una especie de servicio ficticio por los ausentes, que solamente tenían título sin cargo y a los que se dio el nombre de supernumerarios".
Lo dejo a su criterio
"... Creó también, con sueldo, una especie de servicio ficticio por los ausentes, que solamente tenían título sin cargo y a los que se dio el nombre de supernumerarios".
Lo dejo a su criterio
09 octubre 2007
26 septiembre 2007
Inconfesable
No es por la luz de tus ojos,
sino por la intensidad de su mirada.
No es por la suavidad de tus manos,
sino por la provocación de sus dedos.
No es por el sabor de tus labios,
sino por el escalofrío de sus besos.
Quizá miento…
quizá sólo siento el encuentro…
Pero seguiré diciendo que son tos ojos
tus manos,
tus labios,
tu cuerpo…
porque confieso que es pecado lo que pienso.
sino por la intensidad de su mirada.
No es por la suavidad de tus manos,
sino por la provocación de sus dedos.
No es por el sabor de tus labios,
sino por el escalofrío de sus besos.
Quizá miento…
quizá sólo siento el encuentro…
Pero seguiré diciendo que son tos ojos
tus manos,
tus labios,
tu cuerpo…
porque confieso que es pecado lo que pienso.
28 agosto 2007
La guia del autoestopista galactico

Fragmento (capítulo 6)
- El pez Babel - dijo en voz baja la Guía del autoestopista galáctico - es pequeño, amarillo, parece una sanguijuela y es la criatura más rara del Universo. Se alimenta de la energía de las ondas cerebrales que recibe no del que lo lleva, sino de los que están a su alrededor. Absorve todas las frecuencias mentales conscientes de dicha energía de las ondas cerebrales para nutrirse de ellas. Entonces, excreta en la mente del que lo lleva una matriz telepática formada por la combinación de las frecuencias del pensamiento consciente con señales nerviosas obtenidas de los centros del lenguaje del cerebro que las ha suministrado. El resultado práctico de todo esto es que si uno se introduce un pez Babel en el oido, puede entender al instante todo lo que se diga en cualquier lenguaje. Las formas lingüísticas que se oyen en realidad, descifran la matriz de la onda cerebral introducida en la mente por el pez Babel.
Pero es una coincidencia extrañamente improbable el hecho de que algo tan impresionantemente útil pueda haber evolucionado por pura casualidad, y algunos pensadores han decidido considerarlo como la prueba definitiva e irrefutable de la no existencia de Dios.
Su argumento es más o menos el siguinete: "Me niego a demostrar que existo", dice Dios, "porque la demostración anula la fe, y sin fe no soy nada".
"Pero", dice el hombre, "el pez Babel es una revelación brusca, ¿no es así? No puede haber evolucionado al azar. Demuestra que Vos existís, y por lo tanto, según Vuestros proipios argumentos, Vos no. Quod erat demonstrandum".
"¡Valgame Dios!", dice Dios, "no había pensado en eso", y súbitamente desaparece en un soplo de lógica.
27 agosto 2007
Anecdota simpatica
Dicen que un empresario mexicano, en paz descance, comentó lo siguiente el día siguiente a que el hombre llegara a la Luna:
- Que chiste tiene llegar a la Luna, mejor que vayan al Sol.
- Pero eso es imposible - le respondieron - ¿Cómo ir al Sol?
- Pues ahí está la ciencia, que le echen matemáticas... y que vayan de noche.
- Que chiste tiene llegar a la Luna, mejor que vayan al Sol.
- Pero eso es imposible - le respondieron - ¿Cómo ir al Sol?
- Pues ahí está la ciencia, que le echen matemáticas... y que vayan de noche.
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